José David Suárez, the procrastinator

Un sueño que tuve el 30 de agosto de 2012.

En éste sueño, todo era más o menos ochentero. Todo estaba nublado, incluso un poco lluvioso. La ciudad no parecía ni Maracaibo ni San Francisco. Ella había llegado a la ciudad y no recuerdo las circunstancias, pero yo accedí a mostrarle la ciudad y a llevarle en una especie de tour. Así fue. Le mostré la ciudad y la pasamos bien. Después de un tiempo (no sé una semana, ¿tal vez dos?) ella me dice que se tiene que ir, y me entrega un libro, para acto seguido despedirse. Dentro del libro, había una foto de Chandler Bing. En la parte de atrás de la foto había un texto escrito por ella donde decía lo bien que la había pasado conmigo y que no hubiera deseado otra que otra persona le mostrara la ciudad sino yo.
Pasó un rato, no sé cuanto tiempo y yo estoy sentado en una acera, viendo la gente pasar y todo lo demás, cuando me digo a mí mismo que es hora de irme a casa. No pasa ningún taxi así que le pregunto a un policía si me puede hacer el favor de llevarme a mi casa, él accede. En la primera parte del camino, él me dice que es muy temprano y que se notaba que yo no había dormido en mi casa, y que no estuviera por ahí, por los problemas de seguridad y eso. El oficial tenía unos 30 años, era caucásico y tenía cabello rubio engominado hacia atrás y ojos azules. Yo le expliqué mi situación con respecto a la chica que se acababa de ir y cómo le había mostrado la ciudad. Mi historia le había parecido de agrado y me dijo que me pusiera en contacto con ella, pero yo tenía un problema al respecto, pero no sé qué.
Cuando el policía me deja un poco cerca de mi casa, estoy de vuelta en San Francisco, y me pongo a caminar, cuando llego a mi casa son aproximadamente las 6:30 de la mañana. Yo visto una franela sin mangas negra, una bermuda color verde militar y chanclas. No había dormido en la casa obviamente. Cuando llego, mi casa me pareció tener un aspecto distinto, y sí que lo tenía, pero mi yo del sueño estaba familiarizado con esa casa. Llegué y me acosté a dormir luego de saludar a mis padres. Ahí terminó el sueño.
PD: En todo el tiempo que estuve con ella, sonaba When You Sleep de My Bloody Valentine
PDPD: En la parte de atrás de la foto, puso nuestras iniciales. Era ‘J+M’ pero no creo que se llame M.

Un sueño que tuve el 8 de agosto de 2012.

 Estaba yo en el colegio reparando.
 Pero de la nada empezaron a llegar carajas de la promo 14.
 (Yo soy de la promo 17, échale bolas)
 (O sea, que se graduaron cuando yo estaba en 8vo, una verga así)
 Llegaron las que eran mis amigas.
 Joanna Perdomo.
 María Schmidt.
 Angélica Ulacio.
 Y así.
 Lo que me pareció extraño, porque Schmidt está viviendo ahorita en margarita.
 Peor igual las recibí a todas con cariño.
 Estaba rememorando cosas con ellas y así.
 Cuando me llega alguien por detrás.
 Yo volteo.
 Y la veo.
 Es otra chica de la promo 14.
 Pero.
 Aquí viene lo arrecho.
 En la vida real esa chama no existe, y nunca la he visto en mi vida.
 Pero en el sueño, ella se había graduado con ellas, y yo la conocía, y resulta que siempre estuve enamorado de ella.
 Ella me llegó y me puse a hablar con ella.
 Compartiendo recuerdos y experiencias.
 (Claro, ‘recuerdos’, porque no eran reales)
 Entonces ella me confesó, que durante quinto año, siempre le había parecido atractivo, pero le daba pena decirme porque era muy niño para ella.
 Y la gente lo vería raro.
 Pero ahora no le importaba, por esto y lo otro, no recuerdo mucho.
 Entonces nos apartamos un poco y nos dimos los besos.
 Empezamos a tener una sesión de making out.
 Me sentí como nunca.
 Por dentro, en mi sueño, me sentía realizado.
 Mi profesor de física nos pilló.
 Y el carajo es un viejo, y se alzó.
 Y llamó a mi mamá y le contó todo, pero mi mamá se hizo la indiferente.
 Entonces nos fuimos.
 Y ella me acompañó a mi casa.
 Y cerca de aquí nos dimos más besos.
 Era amor puro.
 Y estuvimos así como una o dos semanas.
 Entonces, una noche, cuando regresamos.
 Me dijo que se iba, y que no podríamos vernos.
 Le pregunté a donde, pero no me quiso decir, me dijo que lejos.
 Y que no importaba que tan lejos estuviéramos.
 Ella siempre me iba a querer.
 Yo le dije que yo también la iba a querer a ella.
 Entonces ella se fue.
 Y terminó el sueño.

Mi sueño de anoche.

En el sueño yo estaba en casa de unas amigas que eran hermanas. La mayor sería uno o dos años mayor que yo, y la menor tendría aproximadamente mi edad o un año menos.

Su casa era muy lejos de aquí, era por los lados donde vive Otero, burde lejos, pero quedaba en una calle cuyo sentido era sur-norte. Su casa estaba situada al lado este de la calle y frente a su casa quedaba algo así como tres casas que estaban juntas, dos abajo y una arriba. 

La casa de ellas era muy grande, la reja del frente era delgada y blanca, y desde afuera se podía ver hacia adentro. La casa era de dos pisos y muy lujosa, como cualquier casa de la zona. 

En el sueño, como de costumbre en mis sueños y en el mundo real, fumaba mucho. Yo tenía algo así como una fijación en las casas que quedaban en frente a la casa de mis amigas, no sé por qué. De repente vino el dueño de una de ellas, la de la izquierda de abajo. Le pregunté si podía ver su casa y me dijo que sí. Las casas eran nuevas, por lo tanto estaban vacías. 

El tipo, como de unos 27 años, me dijo que la casa la había comprado hace poco y que ahí vivirían él y su pareja, que estaba embarazada. Vi la casa bien, y que estaba vacía. Le dije que yo era amigo de las hermanas que vivían al frente. La casa en la parte de atrás tenía algo así como un patio, no muy grande y con una piscina tampoco tan grande.

Le pregunté al tipo si podía hacer una reunión en su casa esa noche. Le dije que no me metería con nada y que yo era un chamo sano, y que no tenía nada por qué preocuparse. Me dijo que sí, pero con la condición de que limpiara todos los desastres que hiciera y se fue al rato.

Invité a una gente a esa casa y estuvimos un rato con bebidas, cigarrillos y música en la habitación que daba con el patio, que era algo así como una sala de estar. Extrañamente, ahí había un equipo de sonido e iluminación.

Estaba con la hermana mayor (a la que llamaré Andrea, ya que soy muy malo recordando los nombres que escucho en mis sueños), y con otras personas que no pude detallar bien en mi sueño, aparte de Sophia Marcano y María Paula Bozo (dos chicas que estudian Francés conmigo y no sé qué coño hacían ahí). Mis cigarrillos estaban por acabarse y el resto de mis cigarrillos los cargaba la hermana menor (a la que llamaré Alison), así que procedí a ir hasta la casa de las hermanas. 

Desde afuera se veía que había una reunión en la casa de las hermanas. No tenía llaves y nadie de adentro me paraba bolas, así que tuve que pedirle las llaves a Andrea, la que me acompañó a abrirme. Cuando abrió la reja del frente y entramos a lo que sería toda la parte del frente de su casa, había una fiesta muy grande, la que Andrea me dijo que habían organizado sus padres con amigos y marisquera, pero la fiesta parecía más bien un evento muy grande. Nos costó mucho pasar por toda esa gente y llegar a la puerta de la casa. Yo pude llegar primero que Andrea, así que procedí a subir. 

La escalera era de esas que son de dos secciones, tipo subes, llegas a la mitad, y giras para terminar de subir. A mitad de las escaleras había una chica tirada en franelilla y shorts. (¿Muerta, inconsciente, drogada, durmiendo? No sé.) La miré de cerca a ver si era Alison. Cuando puse mi cara cerca de ella despertó y vi que no era Alison. Atrás de mí venía Andrea la cuál me dijo que era una amiga de Alison y le avisó a la chica que yo era un amigo de ellas. Me presenté como Rulos.

La chica volvió a tirarse donde estaba y procedimos a subir. Al finalizar las escaleras había un pasillo muy largo. Andrea abrió una de las puertas, la cual me dijo que era el cuarto de Alison. El cuarto era grande y habían dos camas. Alison estaba acostada en una.

Me puse sobre la cama e intenté despertarla, pero me dio un empujón y me tiró lejos. Empecé a reír. Andrea fue a pedirle mis cigarrillos y mientras lo hacía, yo giré para levantarme y en vez de eso, desperté.